Domingo 6º del Tiempo Ordinario – Ciclo A

Domingo 6º del Tiempo Ordinario – Ciclo A

Primera lectura
Lectura del libro del Eclesiástico (15,16-21):

SI quieres, guardarás los mandamientos y permanecerás fiel a su voluntad. Él te ha puesto delante fuego y agua, extiende tu mano a lo que quieras. Ante los hombres está la vida y la muerte, y a cada uno se le dará lo que prefiera. Porque grande es la sabiduría del Señor, fuerte es su poder y lo ve todo. Sus ojos miran a los que le temen, y conoce todas las obras del hombre. A nadie obligó a ser impío, y a nadie dio permiso para pecar.

Palabra de Dios Leer más

Compártelo ...Email this to someonePrint this pageShare on Google+Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Hoy Domingo 5º del Tiempo Ordinario – Ciclo A

Sois la sal de la tierra, la luz del mundo

Primera lectura
Lectura del libro de Isaías (58,7-10):

ESTO dice el Señor: «Parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo, cubre a quien ves desnudo y no te desentiendas de los tuyos.
Entonces surgirá tu luz como la aurora, enseguida se curarán tus heridas, ante ti marchará la justicia, detrás de ti la gloria del Señor. Leer más

Compártelo ...Email this to someonePrint this pageShare on Google+Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Domingo 4º del tiempo ordinario – ciclo A

El Sermón de la Montaña – Las bienaventuranzas

Hoy, domingo, 29 de enero de 2017

Primera lectura
Lectura de la profecía de Sofonías (2,3;3,12-13):

BUSCAD al Señor los humildes de la tierra, los que practican su derecho, buscad la justicia, buscad la humildad, quizá podáis resguardaros el día de la ira del Señor. Leer más

Compártelo ...Email this to someonePrint this pageShare on Google+Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Domingo 3º del Tiempo Ordinario – Ciclo A

Hoy, domingo, 22 de enero de 2017

Primera lectura
Lectura del libro de Isaías (8,23b–9,3):

En otro tiempo, humilló el Señor la tierra de Zabulón y la tierra de Neftalí, pero luego ha llenado de gloria el camino del mar, el otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaba en tierra y sombras de muerte, y una luz les brilló. Acreciste la alegría, aumentaste el gozo; se gozan en tu presencia, como gozan al segar, como se alegran al repartirse el botín. Porque la vara del opresor, el yugo de su carga, el bastón de su hombro, los quebrantaste como el día de Madián.

Palabra de Dios Leer más

Compártelo ...Email this to someonePrint this pageShare on Google+Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor – 1er Domingo de Adviento

Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor – 1er Domingo de Adviento

María, signo apocalíptico
Texto del Padre Fundador

Vivimos en un tiempo decididamente apocalíptico. Es algo que jamás debemos dejar de olvidar. Es útil y necesario no dejar de verlo, porque ahora vivimos nuevamente en una situación cómodamente burguesa. Es natural que la gran señal apocalíptica indique un gran tiempo apocalíptico. Nos sentimos impulsados a afirmar que probablemente no haya otra verdad, otro dogma mariano que muestre tan abiertamente a la Madre de Dios en el cielo del tiempo actual como signo apocalíptico como el dogma de la Asunción. Pues Ella fue recibida en el cielo y Ella misma resplandece como el gran signo apocalíptico. Por lo tanto no debemos engañarnos, no debemos equivocarnos al juzgar cuando se trata de analizar el tiempo actual, cuando se trata de analizar los poderes que actúan en la historia universal. ………. Les ruego que relean las alocuciones del Santo Padre (se refiere a Pio XII). En ellas insiste reiteradamente en que, en la actualidad, el demonio despliega todo su poder y su estrategia y se empeña por definir a su favor la situación. En abierta oposición aparece el gran signo, el gran poder antidiabólico. ¿Cuáles son las perspectivas de la lucha? Parece que hoy en día el demonio quiere dominar el mundo entero. Los cálculos humanos hacen temer que en un tiempo no muy lejano todo caiga víctima del colectivismo. Frente al demonio aparece el gran signo apocalíptico, la gran Vencedora de todas las batallas, como la llama el Santo Padre. …… ¡al final vencerá y triunfará, no obstante, el corazón de la Madre de Dios!

(Tomado de la primera conferencia de la “Jornada de Octubre 1950”, 16 de octubre de 1950; editada como manuscrito para la Familia de Schoenstatt por nuestras Hermanas de María, Nuevo Schoenstatt, Argentina, Págs. 37-38)

Manteneos despiertos, no sabéis ni día ni la hora

Lectura del libro de Isaías 2,1-5:

Visión de Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y de Jerusalén: Al final de los días estará firme el monte de la casa del Señor en la cima de los montes, encumbrado sobre las montañas. Hacia él confluirán los gentiles, caminarán pueblos numerosos. Dirán: «Venid, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob: él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas; porque de Sión saldrá la ley, de Jerusalén la palabra del Señor.» Será el árbitro de las naciones, el juez de pueblos numerosos. De las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas. No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra. Casa de Jacob, ven, caminemos a la luz del Señor.

Sal 121 R/. Vamos alegres a la casa del Señor

Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén. R/.

Allá suben las tribus,
las tribus del Señor
según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. R/.

Desead la paz a Jerusalén:
«Vivan seguros los que te aman,
haya paz dentro de tus muros,
seguridad en tus palacios». R/.

Por mis hermanos y compañeros,
voy a decir: «La paz contigo».
Por la casa del Señor, nuestro Dios,
te deseo todo bien. R/.

Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Romanos 13,11-14:

Daos cuenta del momento en que vivís; ya es hora de despertaros del sueño, porque ahora nuestra salvación está más cerca que cuando empezamos a creer. La noche está avanzada, el día se echa encima: dejemos las actividades de las tinieblas y pertrechémonos con las armas de la luz. Conduzcámonos como en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas ni borracheras, nada de lujuria ni desenfreno, nada de riñas ni pendencias. Vestíos del Señor Jesucristo.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 24,37-44:

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. Antes del diluvio, la gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre: Dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán y a otra la dejarán. Por lo tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.»

Tab 3 Content Goes Here.
Compártelo ...Email this to someonePrint this pageShare on Google+Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn